Noche de desvelos,
de inquietudes y recuerdos
Retratos antiquísimos, colgados en la pared,
imágenes de vivencias,
de alegres rostros queridos,
que un día muy lejano, le dieron lustre a este lugar
Un reloj marca en sus campanadas,
las horas tristes de ausencias repentinas...
espacios vacíos que ya nadie podrá llenar
El alma tiembla en sus cimientos,
en la angustia de esta inmensa soledad
Nada queda... nada está
Cruje el fuego en la chimenea,
atenuando el frío de la estancia
¿Quién amainará este frío del corazón?
Afuera la nieve cae, semejando dientes blanquísimos
que se burlan de mi...
Es alta noche... la ciudad duerme
bajo una espesa bruma que nubla la visión,
las calles desoladas acrecientan el sopor,
de esta noche interminable de lagrimas y dolor
¿Cuándo pasará la noche negra de mi corazón?
¿Y ella? ¿Dónde está ella?
¿Por qué no ha venido a buscarme?