Pasé el día buscando
un lugar donde respirar.
Mi alma lo persigue,
pero no lo puede encontrar.
Cruzo calles vacías
sin dejar de caminar,
porque tal vez mañana
mi alma encuentre su lugar.
Miro el cielo despacio
buscando ver mi estrella brillar,
pero la oscuridad me envuelve
y me invita a esperar.
Hay un fuego muy dentro
que no deja de alumbrar,
aunque el viento sople fuerte
y lo quiera apagar.
Seguiré mi camino
sin dejar de confiar,
porque incluso la noche más oscura
al alba se alejará.