¿Quieres?¿Te apetece?
Yo no, acabo de lavarme
los dientes, déjame
un trocito, si dejas algo,
métemelo en el frigo,
que estoy deseando.
¿Quieres? Si dejas algo,
después, lo devoraré
como tú a mí de mañana,
cuando, renovado, toda
mi energía es leche
que cae de tus labios.
¿Te apetece? Si no, no hagas
por comértelo todo sin ganas,
sé que eres de poco comer,
y que te gusta escuchar
de mí que en la seda
de la nata y el bizcocho
detecto todo el amor
que para mí guardas.