Quiero ser el mañana sin cadenas,
sin la prisa del ayer que me alcanza;
es la tarde que avanza
reposo en mi templanza,
que el tiempo no me dicte sus condenas.
Viviré por fin las horas más plenas,
sin temor al segundero que danza.
El sol de la confianza
cabe en una alianza:
quiero ser el mañana sin cadenas.
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