La belleza es importante, pero más importante es cuan bello se es por dentro, si hay bondad, amabilidad, empatía y comprensión eso es algo que no se puede ocultar por más que usted quiera, cuando se tiene todo eso sin ser pretencioso, la belleza deja de ser la primera cualidad.
Pero déjeme decirle mi querida dama, que usted tiene un tanto de todo eso, por lo menos es lo que he podido ver a través de la resquicios que hay en las paredes de su fortaleza, esos que aunque se empeñe no ha podido cubrir por completo, usted puede ir cubriéndolos uno a uno con el papel tapiz de la modestia y decir que usted no tiene todo eso, no se preocupe que yo, iré a hurtadillas abriendo pequeños hoyitos para descubrirle poquito a poco para observarle igual que al sol sale tímidamente por el oriente, no se asuste que no es promesa ni amenaza.
Es esta curiosidad por saber de qué está hecha, ¿qué es lo que hay en usted o que es lo que en mi hace? que como hechizo atrapa enteramente mi atención, usted mi muy querida dama me atrae como el imán atrae al hierro o como la miel a la mosca, que durante esos minutos que le tengo de frente desearía que fueran lo suficientemente largos como para tenerle solo por un poco más.
Conocerle ha sido el mejor premio que la vida, Dios o quien sea que en estos momentos me está trayendo esta fortuna, quizás es que usted es mi trébol de la buena suerte y no le conocía.
En este camino y a lo largo del mismo he ido recolectando trocitos de pistas, que como rompecabezas con piezas que no encajaban ni revelaban la postal por completo, hasta que sin pedirlo ni buscarlo todo fue tomando forma desde que apareció en este camino oscuro al que le vino a dar un poco de luz.
Dama mía querida, hay situaciones que por cuestiones de mi edad no puedo darme el lujo de aplazarlas, la verdad no conoce de sutilezas cuando se debe ser honesto y es que últimamente no dejo de pensar en usted, en la mejor de las maneras, de una forma limpia y sin malicia, le reto a que descubra hasta donde llegan esas intenciones.
Su rechazo es algo que tengo presupuestado, he tolerado tanto a esta soledad que duerme y amanece junto mí, que otra herida sobre la herida no me matara estoy seguro, por eso Señora prefiero lidiar con su rechazo a vivir mil vidas con esta duda que me consume y quema por dentro, esa duda hasta hoy me mantuvo detrás de una línea que hoy he decidido cruzar, quien no arriesga no gana y yo solo me quiero ganar todo ese corazón suyo.
Usted va intoxicado mi ser con el veneno de sus ojos, me roba el aliento cuando le tengo cerca y ese mismo aire no lo quiero sino vienen de su boca, por las noches su imagen vacila con mi mente sumergiéndose en mis ideas embrollándolas cambiando palabras simples por sinónimos bellos guiando mis dedos a escribir estos textos dejándome en vela cada noche por que ya no quiero dormir con tal de no dejar de pensar en usted.
Querida Dama mía, en estas líneas pongo las mejores de mis intenciones, (que son muchas y buenas) en esta misiva que por demás conoce quien es el remitente, le dejo este mensaje de amor con la manera que mejor me se expresar, con esa voz que sale de mi en forma de letras que están inspiradas en esos breves momentos que le veo, permítame desvelar ese misterio que hay en usted, deme la oportunidad que sea usted por quien desee llegar a salvo al final de cada una de mis jornadas y así mismo sea lo primero que mis ojos vean al iniciar mi día, quisiera dejar de seguir el sendero de sus huellas para ir dejando juntos nuevas huellas por el camino.
Me estoy enamorando de usted, lo tengo que decir así, si de usted, de todas esas virtudes que en usted veo y no tengo, donde las palabras no me son suficientes para describir lo tanto que usted me encanta, lo descubrí en un momento en que a cada instante usted venía a mi pensamiento y es posible que piense que no ha hecho nada para despertar en mi este sentimiento y está en lo cierto, pero que quiere que le diga a este necio corazón que solo late por verle que hasta me pareciera salirse por la boca para contarle de esto todo, me siento tan vulnerable como un adolescente que experimenta los asuntos del corazón por primera vez, no sé qué será de mi la próxima vez que le vea a los ojos, muy seguramente todos y cada uno de los efectos antes mencionados, pero ahora que sabe de mis pretensiones, me mata la duda de conocer repuesta alguna de su parte ya sea buena o no tanto, estoy preparado para recibir una de ambas, yo no sé ya cuándo fue la última vez que sentí esto, pero si de algo estoy seguro es que me gustaría mucho que con usted fuese la última.