Sábanas
La Tormenta
Si me guardas un lugar,
te traeré mil historias:
una cálida, una clara,
solo para que no te canse la espera.
Mira que esta noche
cargo con impulsivas ganas,
pero espera, no te muevas,
que voy llegando a tus sabanas.
Perdí la cuenta de cuantas veces dudé,
solo quiero que me abras
ese rincón tuyo.
Descuida, prometo no traerte
más tormentas que las que cargo,
solo ardiendo en la piel.
Solo me animé y decidí decirte:
aquí... ya llegué a tu lado.
Total, ¿quién podría negarse a quedarse?
David Gerardo