La sala está llena,
los latidos
se agolpan en mi pecho.
Las figuras se desfiguran
y no logro escuchar
sus palabras.
Se apodera de mi cuerpo
una caída,
un animal sediento,
lleno de ira
que no entiendo.
No alcanzo el aire,
cierro los ojos,
mis manos tiemblan
y solo quiero escapar.
Se apodera de mi mente
un terror inminente,
una bestia que me consume,
me deja exhausta, inerte.
¡Ven a mi encuentro,
que no hallo salida!
Sácame del cuarto,
¡que se me va la vida!
-Gen6