MEMORIA ANTIGUA.
Se revela la materia,
como partícula dolida.
Que no deja de ser,
célula grupal.
En cada impacto emocional,
que es reflejado en la consciencia.
Cuando todavía no encuentra
lógica consistente.
Un cuerpo estructurado,
con circunspección concreta.
•
Es con alguna exactitud paralela.
Interceptada como extraño
nexo voluntario.
Originando un sublime
destello palpitante.
Que no impone resistencia ninguna,
esa conversión significante.
Que tiene memoria antigua,
que aún recuerda en silencio.
•
Mientras va moldeando también,
tanta conjunción rebosante.
Esa ingeniosa y vaga trivialidad,
con ordinario horario enmudecido.
Recibiendo perceptible visión.
De un susceptible...
pensamiento fragmentado.
Durante cada sospecha,
que la noche fragua indecisa.
Con incesante y atenta lentitud.
•
Donde un contracturado cristal
de legitima lagrima helada.
Es detenido en cada silenciado
escenario estelar.
Por bucles imaginarios,
¡ que solo en mi mente están !
Como perfecto ciclo perseguido.
Desde un eterno
hecho trascendental.
•
Tan oculta quizás... ¡ existe !
desde una rara negrura.
Con espejismo inmortal.
Esa aurora atemporal.
Que esta sondeando un extraño
instante sensorial.
Contra toda onda plasmada,
en tanta enorme inmensidad.
•
Pulsa intrigante sensación,
un código que sabe registrar.
Ese punto exacto que no duda.
En como hacer contacto,
con un sugestivo latido.
Que se queda sujeto en el alma.
Aún en imprevisible...
tiempo oscurecido.
Que sabe estar ahí...
aunque nadie parezca morir.
En una noche que calla...
¡ y, solo espera !
Autor. Consuelo Sanchez.