Angel Samuel

El buen y cansado hombre

A veces me siento triste,

En un estado deprimente,

Cansado y acabado,

Hasta las últimas, agotado.

 

Pero, a pesar de todo,

Nunca he dejado

De ayudar a otros,

Cuidar de todos.

 

No dejar a ninguno solo,

Entre buitres y lobos,

Ya que Dios sana y cuida

A los que dan su ayuda.

 

Allí está iluminándonos

En sus altares hermosos;

Pues somos su misión,

Y llenaremos de conmoción.

 

Una en que la vida nazca,

Feliz y llena de fe renazca,

Hasta el último pequeño,

Que sea un feliz dueño.

Autor: Samuel Fuentes