No puedo entender, no comprendo
no tengo la mente ni el alma
con corazas recubiertas,
no soy de mármol esa estatua
ni tengo el cuerpo de acero.
Mis lágrimas no son de metal
soy de frágil apariencia
solamente un mortal,
no tengo divinidad
ni una voz que me de fuerza.
No soy mas, que la respuesta
a preguntas sin hacer
un pasatiempo en papel
de este puzle, una pieza
un quisiera y no poder.
Y me vienen tantos golpes
aguantando tantas penas
que a veces, creo que tenga
de salida ser mas hombre
o negación, por respuesta.
No tengo el cuerpo de piedra
ni el corazón tengo en hierro
ni si quiera mi cerebro,
tengo a salvo de contiendas
solo soy, un prisionero.