Soy el ochocientos sesenta y tres,
Ni más ni menos,
Mi número gotea por el interfono
Y me riega de violeta.
Los números somos un caudal sentenciado,
Unos veremos el delta,
Otros el Mar de Aral,
¿Sumará mi cifra otro caudal?
Empapado en mi número doy piruetas,
Me secan las sonrisas de las enfermeras,
Y animoso me acerco al portal
Donde me inyectan margaritas en vena.
Soy el ochocientos sesenta y tres,
Hasta de visita tengo tarjeta,
Deambulo por el blanco roto,
Y puedo contarlo
Creas
O no lo creas.