alexander

Rola

No te quiero contar
desde tierras
tan lejanas como bogotanas

lo que el corazón
rioplatense
sueña decirte.

Al tenerte,
al olerte,

como un buen café tostado
que entra por la nariz
y baja
por el cuerpo.

Encendiendo la chispa
el amor
y la pasión,

entre nuestros cuerpos
juntos,
molidos y tostados,

Exprimidos
sin filtros,

con sorbos cortos y largos

entre tu y yo

junto a la leña quemada.