DESEO QUE LLEVA TU NOMBRE
Eres la llama que devuelve luz a mis días, la calma que también despierta mis tormentas.
Basta una mirada tuya para encender mi alma, basta una caricia para que el tiempo se detenga.
Cuando mis labios recorren tu piel, todo vuelve a sentirse como la primera vez; cada abrazo renueva el deseo, cada beso escribe un nuevo amanecer.
Anoche revivimos aquel instante inolvidable en que dos corazones aprendieron a hablar sin palabras.
Nos entregamos con la pasión de quienes se aman, con la ternura de quienes conocen el refugio del otro.
Amo la suavidad de tu piel, la forma en que tus manos despiertan cada rincón de mi ser.
Amo perderme en tu abrazo, encontrarme en tu mirada y sentir que el universo entero cabe entre nosotros.
Pero, por encima de todo, amo a la mujer que habita ese cuerpo, la persona que me inspira, me sostiene y convierte el deseo en una forma más de decir \"Te amo\".
Porque no es solo la pasión lo que me une a ti, es el privilegio de amarte con el cuerpo, el corazón y el alma, una y otra vez, como si cada encuentro fuera el primero.