Lucía Gómez

RETORNO...

Está anocheciendo.

Las ventanas abiertas, el cielo enrojecido,

y la palabra…pendiente.

Tu nombre:

Ah, me gusta tanto tu nombre.

Las horas transcurriendo despacio

y las luminarias encendiéndose en hilera.

Juntos, caminando por los alrededores

y disfrutando la delicia de la noche.

Una dulce mirada suavizando las huellas

en medio del silencio de los dioses.

Y regresar a casa con la mesa servida,

las caricias amontonadas en todos los rincones

y la espera, saboreando el retorno.

Y la palabra…pendiente.

Porque a veces hasta tu nombre,

parece que me duele

en alguna parte.

L.G.