En el silencio de la noche,
donde las estrellas se ocultan,
mi corazón late con fuerza,
recordando tus caricias, tus palabras.
No me arrepiento de amarte,
nunca aunque termine en el abismo,
porque en cada instante,
encontré un pedazo de cielo.
Tus ojos son el faro
que guía mi camino,
aunque el viento sea fuerte,
y las olas me golpeen.
Y me ahogue en lágrimas.
No me arrepiento de amarte,
porque en ti encontré mi hogar,
un refugio donde el tiempo
se detiene y el alma descansa.
Aunque el mundo se tambalee,
y las sombras me acechen,
No me arrepiento de amarte,
Aunque mi corazón quede en mil pedazos.
No me arrepiento de amarte,
nunca aunque reine el caos,
porque cada momento contigo
es un tesoro que guardo en mi corazón.