Cuando pienso en tu amor, me sonrojo sin razón, han pasado muchos años y no encuentro una razón, solo puedo decir: Dios nos unió. Al ser tan diferentes, tan iguales, tan dementes. Amarte cada día suele ser un desafío, entender y acercarme a ese corazón frío. Duele no verte y estar lejos de ti, pero duele mucho más ya no pensar en ti.