Elizabeth Maldonado Manzanero

Víctima

Víctima

La noche no advirtió.

Solo un paso,

y luego otro

que ya no era mío.

 

El aire cambió de peso.

Hubo un relato claro en el cuerpo,

una fractura que la piel

no termina de nombrar.

 

Aún nada ha vuelto a su lugar.

La calle siguió siendo calle,

y el mundo pasó todo como inadvertido.

 

La noche aprendió a repetirse,

el silencio a encerrarse

en los oscuros pasillos de la memoria.

 

Y entonces entendí:

no es la mala suerte,

no es el azar.

Es lo que el mundo

ha dejado por dolor

querer mirar.