Rodando en carreteras miro
estos lugares creados por tí,
privilegiada soy admirando tu creación,
divina y única es tu perfección.
¡Cuanto amor Señor!, existe en tu corazón,
diste aroma a toda naturaleza,
tu soplo es el viento,
te siento en mis sentidos,
son caricias de consolación
belleza de campos reverdecidos,
donde día a día germinas tú.
Montes que a lo lejos se pierden
en el azul de tu cielo,
nieve blanca que reposa en tus montañas,
nubes que se adhieren a la
blancura de tu pureza, ¡Eres tú!
Rayos del sol brillante,
son tus brazos amorosos,
me abrazas y me das tu calor,
atardeceres rojos que me recuerdan
el derrame de tu pasión
para nuestra salvación.
Inmensos veo tus mares,
como tu divinidad Señor
pues infinito solo eres tú,
me abandono en ti Señor,
pues todo eres y lo abarcas tú.
¡Gracias Señor!
Soni. 🙏🏻