Solo ale

Mística y ceniza.

Me gustan tus ojos,

los miro de cerca.

Pólvora y rojo en tu frente;

Sé que la quieres a ella.

 

Tu nariz, respingada.

La miro de lejos.

No vaya a ser,

que te vaya a querer.

 

Tu maldad, esclavizada

por mi fiel inquietud

dice que te vayas,

no soporta tu actitud.

 

Y yo, tras una caída

en el valle de tu amor;

fui traicionado,

solo por mi dolor.

 

Al salir a tu balcón,

se ven muchas estrellas;

pero ninguna eres tú,

tú eres la única bella.

 

¡Y qué casualidad!

¡Te vi mientras salías!

Encarnada en sangre fría

mi agonía mientras te ibas.

 

Al momento de la mística

te me alzas como un dios;

yo me arrastro por el mar

y tú eres frío como el río.

 

Tu cara me halaga,

y solo al sonreír;

juro que nada más

me da ganas de vivir.

 

Al jardín de tus delicias,

voy a viajar este verano;

y me dan las alegrías

solo al darte la mano.