Tu imagen busco doquier,
tu tan querida presencia,
mucho duele tu ausencia,
mucho añoro tu querer;
luego, gran desfallecer,
al confundir esa esencia
y me hundo en la demencia
cuando no te puedo ver;
te busco por tus cabellos,
por tu idílica silueta,
divino rostro, tu piel;
pero son fatuos destellos,
sólo engañosa veleta
que torna en llanto la miel...