César C. Barrau

Verde es la esperanza del granjero, blanca la del preso y azul la del minero

 

 

Si el tiempo es la roca en la orilla

y el río es la vida

no es el tiempo el que pasa

lo que pasa es la vida:

se hereda, se escribe y termina.

 

En este recodo

un remolino me atrapa,

aspira con fuerza hacia el fondo,

alargado residuo de mis ancestros.

 

Si el surco en la tierra es la herida

y la siembra es la vida

no es el surco el que avanza

lo que avanza es la vida:

se siembra y se eleva

y nunca termina

 

En esta nube me detengo

en el viento me disuelvo

 

Oh, admirable naturaleza

qué envidia te tengo