La vida es buena
y se repite a toda hora
en los rincones.
Se acurruca conmigo
al lado de las hojas secas,
me guía si estoy triste
y duerme conmigo
como perro sin amo
en el filo del puente.
Es por eso
que le apuesto a la vida...
para que no se muera.
L.G.