PUNTUAL SIEMPRE
Ya queda atrás la primavera
pues solo se trata de unos días
o semanas, y en el resto del año
desaparece el milagro
de los caminos y sendas,
y solo queda lo agreste,
lo arisco o lo afilado
como por ejemplo las aristas
de cuarzo o de piedra, más el polvo
que al pasar se levanta.
Ya quedó atrás la primavera,
como un momento de ausencia
de toda lógica,
como un milagro imprevisto,
impensado y, a la vez, puntual
siempre a la cita.
Gaspar Jover Polo