Deseamos la casa
que nos merecemos,
como óvulo fértil
que crispa vida.
Anhelamos los sueños
que nos secuestraron,
como nebulosa ilusión,
inacabada y esperada,
vespertina y repentina.
Amamos la esperanza
que nos sueña, como faro
taciturno, de nuestra luz
alumbrando futuro.
Deseamos la unión,
la casa...
Triunfaremos.
Jaher