amelia-amelie

OtĂșn

Hoy quisiera dejar la ropa
sobre una de sus piedras frías,
como quien abandona                                  el peso de las horas

Que su corriente
me nombre de nuevo,
que el frío me robe el aliento
y me devuelva el corazón 

Y bastará un instante,
solo uno,
para volver a pertenecer
a esa libertad

Como si el río supiera
que, antes de vestirnos de mundo,
fuimos agua,
respiración,
Fuimos salvajes