Te inventé en el silencio de la noche donde la soledad invade mi alma.
Un amor tan mío, tan perfecto, hecho a mi medida, creación de la imaginación, sin miedos, sin adiós, sin grietas, con besos suaves que nunca tocan la piel.
Me das lo que afuera no existe:
paz sin prisa, cariño sin condición,
un amor que no duele,
el que no se pierde,
el que no se va,
el que se queda,
un amor perfecto,
hecho de ternura.
Qué bonito es tenerte así.
Tan dulce, tan mío,
y tan imposible
de tenerte en la realidad.