DESVELO
Anoche hablé con la luna,
tenía sabor a alcohol mi tristeza,
como un vino viejo
que arde lento en el pecho.
Le susurré mi desvelo
con palabras quebradas,
la luna escuchó,
como escuchan los muertos
en un silencio lleno de ecos.
Le dije que la extraño tanto
que el aire tiene sabor a sal,
que las letras de su nombre
aún arden en mi garganta,
que los recuerdos son un huésped
que no se levanta de la cama.
La luna, lloró en silencio
las estrellas no quisieron escuchar,
se ocultaron en los tejados
como ella se ocultaba en mis brazos.
Y cuando callé mi quejido,
comprendí:
no es el alcohol quien embriaga,
es no tenerte aquí...
Título: DESVELO
Autor: Ceuleman Villacinda
País: Guatemala
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