Un sombrero cordobés
reposa sobre tu pelo
y hasta “El Diablo Cojuelo”
al derecho y al revés
llegaría dando traspiés
para verte, bailaora.
Quien te conoce te adora
porque tus ojos hechizan
y tus labios cristalizan
una risa que enamora.
Andaluza y catalana
bailaora de tronío
tienes arte y señorío
al bailar una sardana.
Ante tu sal ecijana
se postra “El diablo Cojuelo”.
En la mata de su pelo
un rayo de sol titila
que con su brillo encandila
a las estrellas del cielo.
Andaluza y catalana
estirpe de reina mora,
con tu donaire enamora
y su sangre astigitana.
Bella aurora en la mañana
rayo de sol por el día.
Con orgullo y maestría
en los poros de tu piel
está grabado a cincel
el arte de Andalucía.
Andaluza y catalana
tienes arte y señorío
cuando bailas la sardana.
Andaluza y catalana
tienes arte y señorío
cuando bailas la sardana.