Líneas
Terremotos, jugando a ser dioses,
demonios ensalzados,
líneas oscuras.
Guerras,
preparando
el final de la línea,
entre líneas, la luz y la maldad.
Tú no sabes,
demasiado ocupados,
demasiado de todo para nada.
Es hora de las líneas,
líneas convergentes, disruptivas,
en el mundo de la muerte y de la soberbia,
en el altar de la maldad, donde todo se oscurece.
En ese vaivén,
convertidos en otros,
en el orgullo de la soberbia del mal,
en esa hora de las guerras que se fraguan,
en ese mundo imparable, donde nadie cree,
en la falsa religión única, donde todo se degrada.
En la Babel del desconcierto, donde todo es inhumano,
donde te quitan hasta el alma, donde solo eres un número.
Donde al final estalla cada día el pavor,
tiempos pavorosos de muerte,
entre falsos mesías,
corrupción.
Todo se corrompe,
todo es materialismo,
donde se adora el mal,
malos tiempos para la Luz,
entre neblinas desplegadas,
entre muertos que andan,
en la esclavitud global,
en la lucha final,
en la guerra,
mal tiempo,
disgregados,
inhumanos,
transformados,
en seres sin alma.
En la guerra final,
donde se revela
las luchas del mal,
tiempo final para el mal.
Mientras se prepara todo,
tiempos de luchas para el fin.
La caja del mal se abrió.
Pecadores, sin luz,
altares a la muerte,
despojados del alma,
deshumanizados, bestias,
tiempos de las sombras.
Tiempos finales.
El mal desatado,
en la lucha del mal.
Avisos entre líneas,
mensajes de la muerte.
Enfermedades, plagas,
todo avanza imparable.
En la esperanza de la luz,
tiempos finales de la revelación,
desgarradas almas que se inmolan al mal.
Tiempos finales donde se acaba el tiempo para muchos.
Donde el infierno se hace dueño de la tierra,
en la locura del mal desatado,
mentiras del demonio.
El que pueda ver, que vea.
Mensajes entre señales del mundo,
en la lucha por acabar con la obra de Dios.