Doy vuelta por todos las esquinas, voy por las calles de costumbre. Golpeo los derrumbes con mis manos y repito en silencio tu nombre.
La ciudad ya no es una ciudad. El morir de Junio se viste de fúnebre. Es tiempo de playa y vacaciones e insisto en encontrar tus versos.
Escarbó las piedras de los muros, sondeo la ausente muchedumbre, para dar con letras no olvidadas que rompan esta calma lúgubre.