Llegará desde el cielo
una esperanza milagrosa
y tú que ves por donde voy
aquel camino sinuoso
en el que aún florece el amor
eterna luz de mi adolescencia
arraigada fosforescencia
abriendo portales del sol
llevándome más allá del vacío
donde la nada besa al todo
y la vida sabe a eterno misterio
yo iré seduciendo mi dolor
suave dulzor del amanecer
que rompe el silencio
entre nosotros yace un abismo
y yo iré devorando tus palabras
y es que el juego pesa
en tu piel de cactus
ya la noche irradia fiebre
ya es tarde en tu reloj
voy errando para siempre
en los ojos de un dios
mirada azul que derrite en sal
voy bajo el fuego celeste
que irrumpe en el horizonte
con su enloquecida creación
tú ya no estás en mi sombra
el viento se ha marchado
sólo queda la luz de fantasía
y Adán corta el lazo
ya nada es ni nadie
a través de las orillas del fin
el sueño en el que nos miran
los últimos hombres
del bien y del mal
¿qué clase de vida heredarán?
sólo abrázame en el despertar
y bebe del cuenco final
las lágrimas se han apagado
allí donde todo es sed
y es que escapa en ti el paisaje
fragmentos de una oración
que quedan de las cenizas
y es que cubrirás como un rayo mi cuerpo
antes del adiós
y es que juntarás en tus manos
trozos de mi vida
jugo de inocencia
juegos de imitación
tendrá el bosque un lazo más
hacia la vida abismal
y la marca de la muerte
que en mi sueño sueña
el despertar y la niñez
allí donde vas quiero estar
día de forma hueca
en el que reposa tu energía
y la melodía amarilla que enlaza
las frías penas
allí donde juegas podré descansar
en un dulce sitio
sin tiempo ni cuerpo
entonces viajarás al sol
antes del latido final
viejo cartón soy
esclavo de mi ser
la dulce espuma lunar
nos verá para siempre
entonces vela por mí
que yo cruzaré el umbral
hasta el fondo de tu amor
¿Quién escuchará tu voz
en la brumosa noche hueca?