Quisiera decir que esto es un poema,
pero ni siquiera llega a eso.
Es solo otro reflejo miserable
de algo que nunca fue nada,
de una historia inventada en mi cabeza
que murió antes de existir.
Me arrepiento de haber hablado de esto.
Me arrepiento de haber pensado que sentir tanto
iba a cambiar algo.
Me arrepiento de haber convertido mis pensamientos
en palabras,
como si escribirlas hiciera que alguien volteara a verme.
Y aún así seguí.
Seguí buscando aprobación
de alguien a quien ya no le importa si existo o no.
Seguí entrando aquí
solo porque ella escribe aquí.
Como un idiota esperando encontrar una señal,
una respuesta,
aunque fuera una mentira pequeña para seguir respirando tranquilo.
Pero no hay nada.
Solo quedan estos lamentos,
estos reflejos baratos de mi fracaso,
estas palabras vacías
que ya ni siquiera sé por qué escribo.
La verdad es que estoy cansado.
Cansado de pensar en alguien
que hace tiempo siguió con su vida
mientras yo sigo atrapado
hablándole a recuerdos que ni siquiera me pertenecen.
Y lo peor
es que siempre lo supe.
Nunca fui importante.
Nunca fui suficiente.
Nunca fui algo.
Solo alguien escribiendo demasiado
para una persona
que ya dejó de leer hace mucho tiempo.
La verdad…
me arrepiento de todo esto.
Adiós.