David Galán Parro

Lo sé

Lo sé. He jugado al amor y he perdido.

Fui manantial y ahora soy desierto.

Me pesa en el pecho un pájaro muerto.

Dí más de lo que me fue concedido.

 

Pensé que así sería digno y noble,

que el postigo daría primaveras,

más no me llegaron ni aguas austeras;

lo sé: la lluvia aviva o mata al roble.

 

¿Qué me hace creer ahora que el cielo

se volverá generoso algún día?

¿Por qué este ardor que camina entre el hielo

y esta ardua esperanza que aún porfía?

Lo sé: soy esa ruda cosa nacida

del prodigio de la carne, la vida.