Que hoy la poesía ama reconociendo
El verso se alza, alegre, desafiando el olvido.
Cada letra es un abrazo que el alma está encontrando,
en la línea que dibuja su propio camino iluminado.
Reconoce la pena que en el pecho se esconde,
y cómo se transforma en fuerza cuando la abrazas.
Reconoce la alegría que baila en la piel,
el fuego que en cada ser se enciende y se alza.
Que la palabra sea testigo
de los caminos andados, de los sueños por cumplir.
Que la poesía ame, reconociendo el rastro que dejas
en cada corazón que tocas, en cada vida que iluminas.
Reconoce al otro en tu propio sentir,
la herencia de versos que nos une como hermanos.
Reconoce que cada voz es un mundo por descubrir,
y que en el reconocimiento florecen los manantiales más bellos.
Que la tinta sea fuego
que ilumina lo oculto, que calma lo abrasado.
Hoy la poesía ama, y en su fuego se yergue
reconociendo que, en cada alma, un milagro está guardado.
NOAH SUBIN