A veces me encuentro rebuscando entre la paja de tu ausencia
una aguja de esperanza que invoque tu retorno
Y luego caigo en un golpe en seco
me hundo entre la paja de tu adiós sin regreso
Tengo que repetirme en el grito más silencioso
que no, no volverás.
Que aunque estés tan cerca, no te volveré a encontrar
Que aunque respiremos a centímetros, tu ya no estás.
Mis labios solo podrán recordar el agridulce sabor de tus besos
Que no volverán a probar jamás.
Que tu mirada fría y distante ya no me buscará
No con amor.
Mi mirada ansiosa y tímida seguirá perdida en tu amarga despedida
Seguiré hundiéndome entre la paja del amor, que en mis manos se quedó.
- Al final la aguja me punzó justo en el corazón, que sangrando se quedó -