El desalmado

HAIKUS FEÍSTAS

«El haiku feísta fue la reacción, no simplemente estética sino espiritual, al culto amanerado a la belleza que se dio en Japón durante siglos. Un poema que hablara de cacas, mocos y orines pondría en su sitio —sin por ello eliminarlos— al cerezo, la luna y el ruiseñor. El haiku no debía hablar sólo de lo que se consideraba bello, sino de todo, de todo tal como era y sucedía. Sin elegir qué parte de la realidad nos gusta y deseamos conservar, y qué parte nos parece repulsiva y queda exilada de ese “registro universal de la existencia” que es el haiku.»

 

Vicente Haya, El haiku japonés: esencia y tipología

 

Junto al sendero

dos jóvenes se besan

y un perro caga

 

Dos moscas negras

se están apareando

sobre la fruta

 

Barriga hinchada

dolorido en la cama

vomito verde

 

Olor a orina

frente a la sucia taza

del inodoro.