Digitaste en el celu
Un número repetido
Que la noche reclamaba
En este vacio
Sucumbiste entre cangrejos
Que latían poseidos
En el silencio de las almas
Que yacían sin testigos
Te derretiste entre abejas
De panales vacios
La luna estaba en tu aura
Y sonaba repetido
Placer de peces ciegos
Y lentos latidos
La noche se derramaba
En bellos suspiros
Y una luna embalsamada
Te recuerda ese castillo
Que se perdió una mañana
En tu propio castigo