El Bien y el Mal (la frontera, vagando como Caín)
Dime si los genocidios no importaron,
porque un jardín de rosas permaneció (inmutable);
mientras se manchaba en sangre,
y las rosas blancas se teñían mas oscuras,
¡Oh si!, más oscuras que de costumbre.
Acaso la tierra no tuvo que ser bautizada,
para ser limpiada de su maldición por el pecado,
al ser erradicada de todo ser humano por el diluvio,
sobreviviendo solamente los justos ante Dios.
Hay algunas cosas que el orgullo se niega a ver:
Que aún las aves bellas entre los arrozales,
sufren desgracias cuando pierden sus polluelos,
ante la mirada de la serpiente que sembró el mal,
y se los devoró.
Qué la leona sin su marido es presa de otro león,
y este mata sus crías sin piedad.
El elefante que recuerda y llora el cementerio,
donde ha ido a ver morir cada uno de sus amigos.
Muchas cosas el orgullo ignora bajo el sol,
la naturaleza también es creación de Dios,
y se renovarán en cielo y tierra nuevos, Aleluya;
no habrá más sufrimiento ni maldad.
La creación gime a una voz por la aparición de los hijos de Dios,
para ser renovada, para ser purificada,
y que la sangre inocente,
no tiña más de maldad la tierra
y la humedezca de indiferencia.
Muchas cosas ignora el orgulloso,
al dar la espalda a Dios carece de sabiduría.
Con su mente finita quiere contar las estrellas,
y encontrar el principio y el final de los cielos.
Cuan vano es su entendimiento,
y deshonrosa su indiferencia,
ante el sufrimiento humano,
y el padecer de la naturaleza.
El sufrimiento es esclavo de la culpa,
se aferra a nuestro antaño, el primer pecado;
redención es clausurarlo con justicia,
y quien es verdaderamente justo,
Cristo es el término de su maldad.
\"Sufrir no es maldad\", dirás;
pues sácale las entrañas a tus aves nocturnas,
arráncales los ojos poco a poco y velos retorcerse,
sin motivo, sin pestañeo, sin piedad,
Si la perversidad solo es entre hombres,
y los animales no son hombres.
¿Por qué en todo lo anterior hubo maldad?