Sonó lentamente la campana que marcó la hora final
Ahí estábamos tú y yo, enfrentando un destino fatal
Tus lágrimas silenciaron tu voz, mas la intención la supe descifrar
\"Sí\" te dije, y con un beso te dejé respirar
Te ví parada en el terminal, con el amor en las manos
Con el rostro empapado de llanto, con el cuerpo temblando
Tuve que arrancarme el corazón al separarme de tu abrazo
Me costó la vida alejarme y dejarte llorando
Sonó una última campanada sobre nosotros
Y finalmente llegó mi hora de zarpar
Mientras me alejaba dibujaba un camino con mi llanto
Para cuando estuviera listo para regresar
Giraba la manecilla del reloj como las ruedas que me transportaban
Sabía que cada segundo más y más me alejaba
Mientras dormía oí tu voz implorando que me quedara
Mientras dormía aún estaba perdido en tu mirada
Han pasado ya tantos días desde aquella mañana
Me atormenta saber que mi alma sigue encadenada
En sueños aún repito nuestras tardes enamoradas
Y justo antes de darte el beso, me despierta esa maldita campana