ALMA COMPARTIDA
Quisiera que nos amemos sin prisa ni calma,
tejiendo tu mirar con mis desvelos,
para que el tiempo sea pausa y cumbre.
Que tu voz en mi pecho halle palma,
y mis manos siembren vuelos
en la tierra dormida de tu costumbre.
Así, de dos sed, una misma alma,
y de dos noches, un solo cielo
donde habite la luz de la ternura.
— LMML