Tú eres de la tarde
su tristeza...
Y viertes en mi herida
La melancolía,
Desnudas de mi alma
sus cándidos
Latidos...
Perfumes escanciados
de rosa y verso,
Sólo tú...
tristeza empedernida
Vencida alevosamente,
en el aire descuidado
del recuerdo.