Aqueja un dolor arcaico, fuera del mundo
Solo contempla la inmersión, dorada, dorada
Exclamamos, que hay algo ardiente que quema bajo su vista
Hay oro ardiente inyectado en el Mar, periscopio, esmalte de Oricalco
¿Han pasado ya el Rubicón, para nunca más volver?
Regresad, si, lo haréis bajo el Filo del estado y al término
Decantaremos nuevamente el dulce néctar de la Victoria