Lejos está la nieve
y su memoria de agua.
Lejos las cumbres,
que malparen solitarias.
Tuve un antes con lobos,
hoy, me guarece la montaña.
Qué lejana está la nieve
y su aurora amortajada.
Jamás será de nuevo,
en la memoria del agua.
Yo también estoy lejos,
y nunca volveré
a la misma montaña.
Claudio M. López