Maria.L.

El dia

 

¡Desgraciado sea el día que una

Se entera que todo lo sufrido

Podría haber sido ahorrado

Con meras palabras de alguna!

 

Ningún corazón se hubiera herido,

Sin necesidad de ser sanado.

Si todo eso se hubiese ahorrado,

No habría mayor felicidad,

Tranquilo, sin ser perturbado.

Rodeada de ingenuidad.

 

¡Oh, menuda oportunidad!