¡Desgraciado sea el día que una
Se entera que todo lo sufrido
Podría haber sido ahorrado
Con meras palabras de alguna!
Ningún corazón se hubiera herido,
Sin necesidad de ser sanado.
Si todo eso se hubiese ahorrado,
No habría mayor felicidad,
Tranquilo, sin ser perturbado.
Rodeada de ingenuidad.
¡Oh, menuda oportunidad!