AL AIRE CON LAS PALABRAS
Una lluvia se encaramaba
a la cúspide azul, a la última uña
del pico inamovible,
coronaba laderas y grutas y peñascos,
maleza entre senderos que tronaban,
y singularidades del aire
empapado, embarrado, mohoso, taciturno,
que lo hacían presagio de sí mismo,
tan libre de preguntas,
tan experimentado,
tan olvido, ¿qué cosa es el miedo al olvido?
Deslavazado y ágil, soplo, tirabuzón,
rozadura en el vientre del paisaje,
cabriola del destino, curiosidad perfecta,
y, cómo no, nacido.
¿Qué es lo que busca el céfiro?
Se presenta en la casa de todas las especies,
a beber de su aliento, viento de tiralíneas.
Mis versos se reencarnan en la misma esperanza:
“Pedirle al huracán y a la fe algo de ti
y volver a catar lo inquebrantable,
que se rompe ta
n solo en mis silencios.”