En esta triste tarde
ya no estoy.
Me ahogué.
Se hundieron mis sueños.
El dolor
y lo más desconocido
quedaron enterrados.
En esta triste tarde
me velan,
me lloran,
me sufren.
Se sirve el café.
Se ríe, se llora mientras se recuerda.
Y para entonces, ya me fui.
¿Qué o quién me espera
en el umbral de los muertos?
No necesito la eternidad.
Anhelaba quedarme,
mas solo pude dormir para siempre.