Posiblemente la soledad tocó a mi Puerta para quedarse.
Es imprudentemente hermosa
Es solemne y cautivadora y no se deja de aprender de ella.
No es un reclamo, aunque debo confesar que los mimos por las mañanas, un buen café y una charla de esas que erizan la piel, de las que se hacen eternas, no suena para nada mal aunque estoy pecando en pensar solo en lo optimista de una relación.
Está soledad Parece que se va a quedar mucho tiempo.
En parte es aterradora, desconsolante pero poco a poco ha llegado la aceptación o la resignación no sé cuál de las dos....