La soledad tocó a mi Puerta,
Se aferró a mí , imprudente y hermosa.
Es solemne y cautivadora ,no se deja de aprender de ella.
No es un reclamo!!
Aunque debo confesar que los mimos por las mañanas y un buen café, no suena para nada mal, sin duda estoy pecando en pensar solo en lo optimista de una relación.
Sol-edad se va a quedar mucho tiempo.
En parte es aterradora, desconsolante pero poco a poco ha llegado la aceptación o la resignación no sé cuál de las dos....