Sin prisas, sin pausa
Sobre adoquines de cielo
Porfin se derrama
La luz de tus sueños
Con risa, calma
Arlequines en celo
Así cotiza la nada
Siguiendo algún puerto
Y la culpa es un paisaje al entierro
Tan tarde y tan nefasta
Se estrellan en vuelo
En una caricia que abraza
A duendes plebeyos
Que siga la farza
De vientos siniestros
Estallando entre ramas
En abrazo sincero
Calumnias, desastre y tu propio fuego