JuanDumBass

La verdad de lo que somos

He pasado tantas horas sin ti, amor…

que el mismo tiempo ha erosionado

—una a una—

las aristas del dolor de no tenerte.

 

Como si el invierno crudo

ya no quemara en mis manos,

y en el frío gris en que se viste

a la mañana…

existieran —solo por ti—

todos los ocres del otoño

y los calmados verdes

de una mansa hiedra

enredándose en mis horas…

esas que pasé sin ti, amor…

y ahora me sobran.

 

Y es que el verdadero amor

—amor primero—

tiene la paciencia de la hiedra:

no necesita pasos para ser camino,

ni palabras para hacerse poema;

es la certeza de saber

que formas parte de este poso

que  en mí se queda,

—inmutable—

cuando todo lo demás se desvanece…

 

Porque en ese tiempo, amor,

jamás estuve estancado:

descubrí la verdad de lo que somos,

un amor primitivo

que no es el fuego del incendio,

sino la tibia ceniza

que habita cada espacio que dejas,

y que ningún invierno

puede marchitar.