El gran soñador

Mi héroe

De tus manos blancas,

nacen primaveras,

en la tarde azul,

de tu humanidad.

 

Cual jardín florido,

que en tu pecho vuela,

acogiendo alondras,

tu mirada está.

 

Hoy saltemos juntos,

destejiendo el alba,

bebamos sin prisa,

la risa al volar.

 

Que aunque ell tiempo apremie,

y tu barco zarpe,

fecunda es tu vida,

mi héroe immortal.